Guía
Cómo cuidar un reloj automático
Un automático no se rompe por usarlo: se rompe por tres o cuatro cosas puntuales que casi nadie sabe. Acá están, en orden de cuánto daño hacen.
Por Redacción Selection ARG · 8 min · Actualizada el 2026-09-17
Lo importante
- La corona es la puerta de entrada del agua. Si es enroscada y quedó floja, el reloj no es resistente al agua aunque diga 200 m.
- Nunca cambies la fecha entre las 21 y las 3: es el rango donde el mecanismo del calendario está engranado y se rompe.
- Adelantar o atrasar unos segundos por día es normal en un automático, no es una falla.
- Los imanes del celular y de las carteras con cierre magnético son hoy la causa más común de que un automático empiece a adelantar mucho.
Qué tiene de distinto un automático
Un reloj de cuarzo funciona con una pila y un circuito. Un automático funciona con un resorte que se enrolla con el movimiento de tu brazo y se destensa despacio, moviendo un tren de engranajes.
Eso cambia tres cosas de raíz:
- **Tiene que moverse para andar.** Si lo dejás quieto, se para cuando se termina la reserva de marcha.
- **Tiene tolerancias mecánicas, no electrónicas.** Un desvío de varios segundos por día es el funcionamiento esperado, no un defecto.
- **Tiene aceite adentro.** Y el aceite se degrada con los años, se use o no se use el reloj.
Ninguna de las tres es un problema. Son las reglas del juego, y casi todo lo que sigue se deduce de ellas.
Cuánta cuerda necesita de verdad
La reserva de marcha es cuántas horas sigue andando sin que lo muevas. En la ficha de cada reloj está el dato del fabricante: 41 horas es lo típico en calibres japoneses de entrada, 80 horas en un Powermatic 80.
**Si lo usás todos los días**, no tenés que hacer nada. El movimiento normal del brazo alcanza.
**Si lo usás algunos días**, dale cuerda a mano antes de ponértelo: 20 a 30 vueltas de corona, despacio, con la corona en su posición de descanso. Vas a sentir una resistencia pareja. No hace falta contar con precisión.
**Si tiene cuerda manual además de automática** —la mayoría de los calibres modernos la tienen, pero no todos— podés cargarlo del todo. Si el calibre es de cuerda exclusivamente automática, la corona gira en falso y no pasa nada malo.
Un automático que se para no se daña. Solo hay que volver a darle cuerda y ponerlo en hora. La idea de que «hay que mantenerlo andando» es de coleccionista, no de relojero.
La zona prohibida de la fecha
Esta es la que más relojes rompe y la que menos gente conoce.
El mecanismo que hace saltar la fecha empieza a engranarse varias horas antes de la medianoche y queda engranado un rato después. Si en ese momento forzás el cambio de fecha con la corona, estás empujando contra piezas que ya están en tensión.
**La regla simple: no toques la fecha entre las 21 y las 3.**
Y si no sabés en qué parte del ciclo está el reloj —porque estuvo parado, por ejemplo— hacé esto antes:
1. Poné las agujas en las 6 en punto. Ahí el calendario está desengranado con seguridad. 2. Cambiá la fecha. 3. Recién después poné la hora correcta.
Un detalle que confunde: un reloj de 12 horas no sabe si son las 10 de la mañana o las 10 de la noche. Cuando lo pongas en hora, pasá la medianoche una vez y fijate si la fecha cambia. Si cambió, estás en la mañana.
El agua entra por la corona
La resistencia al agua que declara el fabricante se mide con el reloj cerrado. Si la corona quedó afuera o sin enroscar, el número de la ficha no aplica.
**Corona enroscada.** Los relojes de buceo la tienen. Se ajusta girándola hasta que hace tope, con suavidad. No hay que forzarla: si tenés que hacer fuerza, está cruzada. Sacala y volvé a empezar.
**Corona a presión.** Basta con empujarla hasta que quede al ras de la caja.
Después hay tres cosas que no dependen de la corona y que arruinan las juntas:
- **Agua caliente y vapor.** La ducha y el sauna son peores que la pileta. El calor dilata el metal y contrae las juntas de goma, y el vapor pasa por donde el agua líquida no pasaría. Un reloj de 200 m puede entrar al mar y no debería entrar a la ducha.
- **Jabón, shampoo y protector solar.** Atacan las juntas y dejan residuo en las roscas.
- **Manipular la corona con el reloj mojado.** El agua que está afuera entra directo.
Y una que sí depende del tiempo: **las juntas se secan**. La estanqueidad no es para siempre. Si usás el reloj en el agua, conviene una prueba de presión cada dos o tres años, y siempre después de abrirlo por cualquier motivo.
Imanes: hoy es la causa número uno
El corazón de un automático es una espiral de metal finísima que late a un ritmo constante. Si esa espiral se imanta, las vueltas se pegan entre sí, el recorrido se acorta y el reloj empieza a adelantar. Mucho: varios minutos por día en un caso severo.
Lo que magnetiza no es lo que uno imagina. No son los electrodomésticos grandes. Son:
- **La parte de atrás del celular**, en los modelos con carga magnética.
- **Los cierres magnéticos** de carteras, fundas de tablet y algunos abrigos.
- **Los parlantes** y los auriculares apoyados sobre el escritorio.
- **Las notebooks**, en la zona del apoyamanos.
La buena noticia es que se arregla en dos minutos y es barato: cualquier relojería tiene un desmagnetizador. Si tu automático de golpe empezó a adelantar bastante, probá con eso antes de pensar en un service.
Cómo darte cuenta: acercá una brújula al reloj y movela alrededor. Si la aguja se desvía siguiendo al reloj, está imantado.
Cuánto es normal que se desvíe
Un automático de producción corriente se considera dentro de especificación en un rango que el propio fabricante publica. En la ficha de cada reloj, cuando el fabricante lo declara, está citado textual.
Como referencia general: los calibres japoneses de entrada suelen declarar rangos amplios, de varios segundos por día en ambos sentidos. Un movimiento certificado cronómetro tiene un rango mucho más estrecho, y por eso cuesta más.
Dos cosas que cambian la medición y no son fallas:
- **La posición.** Un automático anda distinto boca arriba que de costado. Por eso el mismo reloj puede adelantar de día y atrasar de noche, según cómo lo dejes.
- **El nivel de cuerda.** Con el resorte casi descargado, la precisión empeora.
Si querés medirlo bien: anotá la diferencia contra la hora oficial a la misma hora durante siete días seguidos, usándolo normalmente. Un solo día no dice nada.
**Cuándo sí preocuparse:** un cambio brusco. Un reloj que andaba bien y de golpe adelanta mucho probablemente esté imantado. Uno que empieza a atrasar mucho o se para con el brazo en movimiento probablemente necesite service.
El service: cada cuánto y con quién
El aceite de un movimiento mecánico se degrada con los años, se use el reloj o no. Cuando se degrada, las piezas trabajan con más fricción y el desgaste se acelera. Por eso el service no es una reparación: es mantenimiento preventivo.
Los intervalos que recomiendan los fabricantes varían bastante entre marcas y calibres, y cada uno lo publica en su documentación. Lo que es común a todos: **un service a tiempo es mucho más barato que una reparación tarde**, porque cuando el aceite se agota empiezan a gastarse piezas que después hay que reemplazar.
En Argentina, los service oficiales de las marcas que cubrimos:
- **Seiko y Orient** — International Time Group S.A., Leandro N. Alem 584, CABA.
- **Tissot, Casio, Hamilton, Citizen y Bulova** — Unitime Argentina, Av. Corrientes 456, CABA.
- **Citizen** — también Citizen Watch Argentina, Sarmiento 1230, CABA.
No publicamos precios de service porque varían por calibre y cambian seguido; hay que pedir presupuesto. Lo que sí conviene preguntar antes de dejar el reloj: si el presupuesto tiene costo, si incluye prueba de estanqueidad, y si devuelven las piezas reemplazadas.
Cómo guardarlo si no lo usás
Si lo vas a dejar quieto un tiempo largo, lo mejor que podés hacer es **nada especial**: dejalo parar, guardalo en un lugar seco, lejos de imanes y sin cambios bruscos de temperatura. Un automático parado no se daña.
Sobre los **watch winders**, esas cajas que giran el reloj para mantenerlo andando: sirven para un reloj con calendario complicado, donde volver a configurarlo es tedioso. Para un automático con fecha simple no aportan nada, y suman horas de funcionamiento —o sea, desgaste— sin que nadie esté mirando la hora.
Y una que aplica a todos los relojes, automáticos o no: **guardalo desabrochado**. Un brazalete cerrado y doblado por mucho tiempo fuerza los eslabones de los extremos.
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede dar cuerda a mano a un reloj automático?
- En la mayoría de los calibres modernos, sí: se gira la corona en su posición de descanso, unas 20 o 30 vueltas. Algunos calibres son de cuerda exclusivamente automática; en esos la corona gira en falso y no pasa nada.
- ¿Se arruina si se para?
- No. Un automático parado no sufre ningún daño. Solo hay que volver a darle cuerda y ponerlo en hora, cuidando de no mover la fecha entre las 21 y las 3.
- Mi automático empezó a adelantar varios minutos por día, ¿qué pasó?
- Lo más probable es que esté imantado, y hoy es la causa más común: el celular, los cierres magnéticos de carteras y los parlantes son suficientes. Cualquier relojería lo desmagnetiza en minutos y es barato. Conviene descartar eso antes de pensar en un service.
- ¿Puedo bañarme con un reloj de 200 metros?
- Podés nadar, pero la ducha es peor que la pileta: el vapor pasa por donde el agua líquida no pasa, y el jabón ataca las juntas. La resistencia al agua además no es para siempre, porque las juntas se secan.
- ¿Cada cuánto hay que hacerle service?
- El intervalo lo publica cada fabricante para cada calibre y varía bastante. Lo que vale para todos es que el aceite se degrada con los años aunque el reloj no se use, y que un service a tiempo cuesta bastante menos que una reparación tarde.

